A veces es complicado distinguir el arte contemporáneo de las salvajadas.
Hay gente que mantiene la teoría de que las calles de Barcelona, de noche, se ven invadidas por furgonetas blancas con una gran cruz en forma de X pintada en los laterales.
En su interior se esconderían expoliadores de paredes, seres misteriosos, cuya única finalidad seria abastecer la colección Tapies.
Otras fuentes más contrastadas aseguran que no hay nada que temer, pues en realidad se trataría de los operarios de BCNeta.
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